domingo, 21 de octubre de 2012

Capitulo V

Sentados ahí en la cima de aquella escalera, sonrojados aun por el efecto que causo en ellos aquel beso, se miraron y rieron como dos niños cómplices de alguna aventura. Se estaban aproximando para otro beso mas y se asomo en el pie de la escalera el amigo de Mario.
-"Vamos ya?"-Dijo acompañado de una sonrisa acusadora. De inmediato ambos se pusieron en pie y bajaron presurosos la escalera. Abajo estaban aun las amigas de Cristina, que al verla asomarse rieron y festejaron como quien se encuentra con la cumpleañera o la autora de algún hecho heroico. Juntas y llenas de risas se fueron comentando seguramente lo sucedido en aquel breve encuentro a solas con Mario.Mario aun con la emoción desbordándole tomo otro camino hacia la salida con su amigo, dándose cuenta que ni siquiera se había despedido de Cristina.
-"Se besaron??"-Fue la pregunta que escucho Mario.
-"Claro!, pero te apareciste y ya no pude seguir besándola, tarado! te hubieses demorado mas!"-respondió.
-"Si pero ya es tarde y quiero llegar temprano a casa para que me dejen venir al baile".
-"Ok te perdono, solo porque en la tarde la veré de nuevo, vamos rápido por acá"- Apuraba de este modo el paso Mario hacia otra salida del colegio. Corrió hasta llegar al paradero del ENATRU. sabia que ella había llevado sus cosas para cambiarse en casa de su prima, que vivía cerca al colegio, allí almorzaría y de ahí se dirigirían juntas al baile.
En el trayecto a casa Mario no dejaba de pensar en aquel momento, en aquel beso, pero a la vez se preguntaba si con eso bastaba para ya considerarse "su enamorado", pues al final de cuentas, aun no se había declarado, no le había pedido ser su enamorado, solo se besaron, no conversaron sobre un romance entre ellos."Diantres!!" se dijo para si mismo, el baile seria el lugar donde se tendría que declarar, y ahí si habría mucha gente a la espectativa, como haría para estar con ella nuevamente a solas sin que nadie lo note?. Ese fue su dilema desde el bus hasta la hora del almuerzo.
A la 1 y 30 de esa tarde, Mario ya estaba en el paradero, solo, esperando el ENATRU q lo llevaría hasta el colegio, hasta la fiesta. Iba con unos zapatos de gamuza color gris, un pantalón jean negro jaspeado,o "nevado" como se decía en esa época, y una polera roja. Con el peinado impecable y muy perfumado, preparado como para una cita, preparado para el gran encuentro con Cristina, ensayando cada palabra a decir cuando esté por fin frente a frente con ella, puliendo su discurso una y otra vez , con nervios, muchos nervios.
Llegó a la puerta del colegio, dio tres pasos dentro del patio y empezó a buscar con la mirada su grupo de amigos, tardó unos dos o tres minutos en ubicar donde estaban,pues era un patio muy amplio de unos 100 x 100 metros,  hasta que los divisó y fue presuroso al encuentro con aquel grupo. Lo saludaron efusivamente todos y hacían incapie en lo impecable de su presentación. Él saludó de igual manera sin darle importancia a los comentarios sobre su vestuario,pues consideraba que no merecía mayores elogios, se sentía tan solo cómodamente bien vestido.
No paso mucho tiempo y se unieron con el grupo de mujeres, entre ellas Cristina. No pudieron ni saludarse porque todos hicieron bulla con el clásico "beeeso, beeeeso!" y poco a poco iban cercandolos formando un gran alboroto, tanto que captaban la atención de gran parte de aquel patio lleno de estudiantes bailando ya. Luego se disipo el alboroto y sonó una canción de moda, se formaron las parejas rápidamente y a bailar. Por supuesto que Mario bailaba con Cristina.
-"No sabia que sabias bailar"- Le dijo Mario, fiel a su estilo sarcástico de bromear.
-"Ya lo sabes, y bailo mejor que tu por lo que veo"- Contestó Cristina con el brillo en sus ojos y una sonrisa natural, como ella.
-"Estas bonita hoy"-Las palabras le salieron desde el corazón , pues efectivamente esa tarde Cristina estaba radiante, con un pantalón blue jean apretado, y un polo corto color blanco con un cuello amplio que dejaba ver su cabellera castaña caer por sus hombros y lo suficientemente corto como para dejar ver su ombligo. Se veía como una niña sexy, peculiar combinacion de adjetivos.Ya había captado la atención de los alumnos de grados mayores que de vez en cuando desviaban sus miradas hacia esa novel muchachita de secundaria.
-"Gracias"- Dijo sonrojándose por el piropo recibido, y siguieron bailando aquella canción.
El baile continuo, no en todas las canciones bailaron juntos, no encontraron un momento a solas, la nula experiencia en este tipo de situaciones les paso factura y solo fue una reunión con todos los integrantes de aquel 1º de secundaria que asistieron al baile. No fue la cita que el se imagino, no fue la tarde para la que ella se había preparado. Fue mas una fiesta infantil, de risas y bromas propias de gente de 12 años de edad, no reino el romance, no hubo un beso, no hubo abrazos , ni siquiera una caricia, solo hubo miradas que entre ellos delataba el creciente amor que había entre ambos, no había dudas aquellos dos adolescentes, se amaban.
El baile acabo a las 6 pm. ni un  minuto mas, todos los alumnos salieron  como si se tratara de un día mas de clases en horario de tarde, incluso se hizo una columna de hombres y otra de mujeres al salir. Salieron pues y Mario y sus demás compañeros de aula se juntaron y fueron juntos al paradero de ENATRU, comentando todo lo acontecido en aquel baile, riendo y bromeandose entre ellos. Cristina y sus amigas iban unos metros mas atrás; en aquel grupo de mujeres estaba también la prima de Mario, en cuya casa estaba la ropa de Cristina, se desviaron hacia allá entonces las mujeres,poniéndole fin así a aquel día para ambos.
El baile quedo atrás,pero Mario no dejo de pensar en lo atractiva que estaba esa tarde Cristina; se sentía muy afortunado por haberla besado, por haber generado en ella una atracción también, de ser el la primera opción para convertirse en su pareja. Estaba enamorado por primera vez y estaba decidido a confesárselo abiertamente, sin importarle el "que dirán" tan difícil de sobrellevar a esa edad.
Al siguiente lunes , luego de la formación rutinaria en ese colegio, pasaron todos los alumnos a sus respectivos salones de clases. Mario, como brigadier, condujo a los suyos hacia el salón; en la columna surgió un rumor que llego a sus oídos y lo estremeció súbitamente: "Arnold se le declaró a Cristina". No podía soportar la  confusión que esa noticia causo en el, no entendía nada, se detuvo bruscamente y ordenó con firmeza y una evidente molestia:"Cállense!!". Giró y siguió  caminando hacia el salón delante de la columna de alumnos. Todos guardaron silencio, sorprendidos por el súbito cambio de humor de Mario que por lo general siempre estaba de buenas y jamas gritaba a sus compañeros, ni siquiera cuando tenia que dar alguna orden. No todos sabían ese rumor que el acababa de escuchar, y aquellos que lo sabían no podían asegurar que ya lo supiese y que ese fuera el motivo de su cólera, como resultado a tanta incertidumbre nadie se explicaba el porque de ese comportamiento. Llegaron al salón y antes de entrar llamó a un costado a Cristina.
-"Es verdad que Arnold se te declaró?"- le preguntó Mario evitando cruzar miradas, huyendo de esa posibilidad pues Cristina si lo miraba fijamente.
-"Si, es verdad, el sábado en el paradero, después de la fiesta"-Contestó, sin titubear y muy segura de si.
-"Y que le dijiste?"- volvió a preguntar, bajando la voz con algo de resignación al sufrimiento posterior de la respuesta que suponía oiría de ella.
Antes de contestar ella no dejaba de mirarlo, tratando de entender porque le preguntaba eso , como si dudara de ella, esperaba que el supiese que no aceptaría a otro que no fuese él, y esa duda le molestó, se sentía decepcionada,estaba enamorada de él y aun él no estaba convencido de eso, creía que le diría que si a un chico de otra aula, con quien solo se saludaba las rara veces que se cruzaban, pues estudiaron los primeros años de su primaria, y no había ningún otro tipo de afinidad. Ese sábado luego de recoger presurosa la ropa que dejó en casa de la prima de Mario, salió casi corriendo esperando encontrar aun en el paradero a Mario, pero no fue así, y solo se encontró con este chico, Arnold, y se alivio porque además de él no había nadie más a quien conociera en ese paradero y estaba lleno de chicos de otros grados fastidiando a las chicas. Entonces se acompañó de él, y conversaron mientras esperaban el dichoso ENATRU, que por regla salia cada 15 minutos una unidad nueva, ese era el primer paradero.Pasaron media hora conversando, y sin saber ella como se desvió tanto la conversacion, Arnold le confeso que le gustaba mucho y que quería ser su enamorado.
-"Porque no eres valiente y vas y se lo preguntas tu mismo!"- contestó Cristina con un tono desafiante y colérico, dejándolo parado ahí fuera del salón y metiéndose ella al mismo.
Mario no entendió esa respuesta, siguió con la angustia dentro y paso al aula también, con gesto adusto y de pocos amigos.Esa case estaba como ausente, raro en él que siempre participaba, no dejaba de pensar en lo dicho por Cristina. Se preguntaba si no fue un error el no haberle prestado mas atención a ella que a sus amigos en el baile, como sucedió. Se preguntaba si algún chisme le dijeron a ella que le hizo tomar esa decisión de ya no quererlo, que mas pudo pasar entre el sábado y hoy?.  Así llegó la hora del recreo, les contó lo sucedido a sus mas allegados compañeros de aula, y estos le animaron a que vaya a encararlo.
-"Vamos, nosotros te acompañamos, se esta metiendo con tu Cristina, si quieres lo abollamos entre todos a es gil que se cree muy rico"- le decían entre otras cosas. Era claro que en todo el 1º de secundaria no era tan querido este Arnold, sobretodo por los varones, pues tenia "fama" de creerse el galán de galanes y lo  peor es que siempre andaba bien acompañado de las mujeres mas bonitas no solo de su grado sino de grados superiores, incluso se decía que la vez que le pegaron fue por meterse con una chica de un alumno de 3º, estuvo Mario en esa pelea y recordó que lo golpearon tanto que se fue llorando y con la camisa rota a su casa. Pero por su cabeza no pasaba agarrarse a golpes con él, total no era aun enamorado de Cristina , no se sentía ofendido por el, estaba mas molesto con ella.Entraron nuevamente al salón y no se decidía a nada. Así paso la semana, sin hablarse Mario y Cristina y tampoco las amigas de ella le hablaban a él, paso a ser el villano y no lo entendía. En el recreo del jueves de esa semana , se dirigía junto a sus amigos al cafetín cuando no pudo evitar ver que en un apartado del patio estaba Cristina y Arnild conversando, ambos de pie, el hablaba y ella escuchaba brazos cruzados. Todo el grupo veía la escena, él se sintió muy mal, se sentía traicionado, enojado, sentía que el corazón se le desgarraba, en eso apareció su prima detrás suyo.
-"Oye zonzonaso, Arnold esta fastidiando a Cristina, la jaló del brazo fuerte, ella se molestó y le dio una cachetada, ahora dice que se esta disculpando, pero ella ya no lo aguanta, te vas a quedar ahí?!!".
Jamas sintió tanta alegría Mario de escuchar a  su prima, salio del cafetin en busca de Cristina, en medio de las vivas y arengas de sus compañeros, pero ya no la encontró, solo estaba Arnold, apoyado en un muro, solo. Y divisó como Cristina se iba camino al baño muy ofuscada. Mario se paro delante de él. Ahora si quería golpearlo, a pesar que lo encontró cabizbajo y apenadísimo, lástima no le inspiro.
-"Que le hiciste a Cristina pedazo de imbécil?!!!"- le dijo en tono amenazante sin dejar de aproximarse furioso a él.
-"Hola Mario, nada, porque? que te han dicho?"- contestó Arnold evidentemente sorprendido y asustado talves pero sin demostrarlo abiertamente. Esto le bajo la calentura un poco a Mario pues esperaba una respuesta también desafiante pero encontró a un tipo sin reacción y demasiado pasivo como para empezar a golpearlo.
-"M e dijeron que a estabas molestando y que le jalaste el brazo!"- Volvió con el tono desafiante.
-"No, mira yo te voy a contar. Yo le dije el sábado que quería ser su enamorado pero me dijo que no, que estaba enamorada de otro pata, pero no me dijo quien, yo solo quería saber quien era el afortunado, por eso la llame a un costado, me dijo que era uno de su aula, nada mas"
-"Y porque te dio una cachetada?, porque esta loca?"
-"No, es que la jale muy fuerte creo, se me paso la mano, solo le agarre así"- dijo Arnold mientras agarraba el brazo de Mario y le explicaba jalándole como lo hizo con ella.
-"Me vuelves a tocar y te rompo todo!! entendiste?!"-Continuó Mario mientras lo  agarraba de su muñeca, bruscamente y haciendo mucha presión, con ganas de rompérsela.-"Además soy yo ese pata de quien ella está enamorada,así que ni la mires"- soltó su muñeca y se fue dejándolo dolorido y asustado.
Al regresar al cafetín, ya estaba con otro semblante, sentia quese habia sacado un gran peos de encima , de esto se dieron cuenta sus amigos y lo recibieron con apalusos y con tanta bulla que fueron desalojados del ese lugar, el cual dejaron entre risas  y jolgorio.
Ya en el salón se sabía aquel episodio del recreo, Cristina y sus amigas lo comentaban mientras Mario la miraba desde su sitio con ojos llenos de amor, recibiendo la misma mirada cómplice y solapada de Cristina. Había renacido en ellos la esperanza de hacer realidad su amor, nuevamente se sentían conectados, ya eran pareja, se amaban con la inocencia de dos niños de 12 años, solo faltaba que Mario diera ese pasito para que se formalice todo entre ellos, pues el amor existía, era real...





 



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