martes, 25 de septiembre de 2012

Capitulo IV

Era setiembre, era mes de aniversario de aquél colegio. Era semana de fin de exámenes parciales y la población estudiantil ya estaba en relajo; lejos de las tensiones de un aula ,una carpeta,una hoja con preguntas sobre ella , un reloj q avanzaba rápido , unas respuestas  que se daban lentas y , claro, un profesor vigilante.
Se programaban una serie de actividades durante esa semana de aniversario, pero sin duda la mas importante, y por ende la mas esperada, era el "Baile de Confraternidad Estudiantil". En ese baile todos los alumnos lucían sus mejores vestimentas, los mejores peinados,con un maquillaje sobrio, casi invisible por orden expresa de la directora. En esa fiesta no se vendían ni consumían bebidas alcohólicas, ni mucho menos se encendía siquiera un cigarro, era tan sui generis aquella reunión que empezaba  a las 2 de la tarde y culminaba a las 6 de la misma. Esa era pues la política de aquel colegio mercedario.
Aquella semana Cristina y Mario prácticamente no cruzaron palabras, ambos se huían uno del otro;sabían que si se ponían a conversar,sucedería lo inevitable:serían enamorados. A esto se sumaba el hecho que las amigas de Cristina ya sabían por boca propia de ésta, el interés real y confeso de Mario por aquella inocente y dulce compañera de aula; entonces no perdían oportunidad para tratar de juntar a esta parejita, en cada hora de entrada, en cada recreo, en cada hora de salida,etc, sin lograr aun tener éxito en su cometido.
En la mañana de aquel día de baile, fue la final de fútbol intersecciones,grado por grado. Mario capitaneaba el equipo de fútbol del aula 1ºA, y Cristina era parte de la "barra" del mismo salón, junto con las demás chicas del salón. Vestían ellas un polo blanco , una minifalda rosada de flequillos y zapatillas deportivas, todas llevaban pompones en las manos de color blanco y rosado. Aquella final no la pudieron ganar, pero Mario , a pesar de todo, anoto el único gol para el equipo, y este fue un hecho significativo para aquel grupo, pues como nunca todos los compañeros de equipo e integrantes de la barra se hicieron un solo grupo ,una sola alegría,una sola emoción, una sola identidad, una sola aula, la del 1"A" ...Y Mario era definitivamente el líder de aquel grupo de adolescentes.
Terminado aquel encuentro,el grupo de varones se fue a los vestuarios de un viejo gimnasio a cambiarse el uniforme, las mujeres de prisa a casa para almorzar y arreglarse para el baile. Solo Cristina junto a  3 amigas mas, estaban en el patio del colegio conversando, como quien espera a alguien. Todos los hombres fueron pasando por el patio raudos en dirección a la salida para llegar temprano a sus casas, ya eran cerca de las 11 de la mañana.. Al final de todos venia Mario junto a otro compañero que no había jugado; al ver a Cristina junto a sus amigas en su camino, se detuvo y les dijo.
-"Que hacen aun aquí?, no vendrán al baile?"
-"Si , solo que Cristina quería esperarte porque..."- Se adelanto una de las amigas de Cristina, a lo cual ésta tuvo que tapar la boca para que no siguiera hablando.
-"Mentira! solo que aun no queremos irnos nada mas"- Intento persuadir Cristina.
-"Ah, porque yo si ya me voy"- Dijo Mario un tanto incomodo y "timidón",  tratando de mirar la hora en su reloj, lo cual no pudo hacer porque no lo llevaba puesto. Sorprendido y girando sobre sus talones salio casi corriendo hacia el gimnasio gritando:
-"Olvidé mi reloj!"
Subió a aquel viejo gimnasio y busco en el lugar donde se había cambiado, busco por todo el gimnasio, y cuando salia ya resignado se topo con Cristina y otra amiga en la puerta. La amiga cerro la puerta por fuera y salio corriendo. Y ahí estaban ambos, solos, frente a frente, ambos temblando sin saber que hacer,pero sabiendo lo que sentían.
-"Mejor salgamos"- dijo Mario mientras abría la puerta sin mirar a Cristina que había quedado entre él y la puerta. Cristina giro y salio, bajo un peldaño y Mario la sujeto del brazo desde atras.
-"Sientate en la escalera, quiero decirte algo"-Le dijo sacando valor desde el fondo de aquella naciente hombria y desbordado ya por aquel  sentimiento hacia  ella. Cristina sonriendo de nervios ,o talves de emoción, obedeció en silencio.
-"Es verdad que yo te gusto?"- Le pregunto ella.
-"Si"- Contesto él.
Y aquello fue suficiente para que ambos se unieran en el mas sincero e inocente beso de amor.

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