miércoles, 24 de octubre de 2012

Capitulo VII

Con todo eso en su cabeza, Mario debía afrontar el hecho de haber sido degradado en el aula aquella, ahora seria nuevamente uno mas, sin el privilegio de, por ejemplo, no estar dentro de los grupos semanales de aseo al salón, no formar antes de ingresar al colegio, tener sitio privilegiado en el aula y el natural respeto de sus demás compañeros. Se sentía enojado consigo mismo pues en el fondo el sabia que se lo merecía.
Ya en casa ordeno mejor su cabeza, no quería volver a pasar por esa bochornosa humillación publica, tal como el lo definía, entonces se propuso nuevamente ser el mejor, y seguidamente a ese pensamiento surgió la realidad de su situación: ya no quería competir en esa aula, ni en ese colegio...
Se le hacia tan fácil todo allí, que llegaba a "malacostumbrarse" por lo cómodo que se hacia todo, es decir, se decía, con un mínimo esfuerzo en los estudios resulto siendo el numero uno del grado!!, cuando dejo de estudiar para los exámenes, solo descendió a la ubicación 10!, no era el peor, no era el mejor, entonces estaba quedándose en la mediocridad. En su mente mitad niño, mitad adulto, es decir adolescencia pura, empezaban a asomar ya, actitudes y pensamientos mas de adulto, y todo a raíz de este golpe moral.
-"Mamá, quiero volver a postular al  Nuevo Mundo"- Dijo Mario en el almuerzo.
-"Muy bien hijo, me parece muy bien esa decisión, mañana mismo averiguo lo de las inscripciones, porque se que el examen es en noviembre"- Dijo emocionada, pero con mesura la mama de Mario. Este colegio al que se refería Mario era uno privado, de los mas caros y con fama de ser el mejor colegio secundario de la ciudad. Para ingresar ahí se tomaba un examen entre todo aquel que había culminado su primaria, y la proporción entre postulantes e ingresantes no bajaba de 20 a 1. Mario postulo para ingresar al 1º de secundaria pero no ingreso, una vez mas por su exceso de confianza en sus habilidades, no se preparo como para un examen de ingreso, creyó que con lo que sabia le bastaba, grande fue su sorpresa cuando se entero que no ingreso, y que además ingresaron varios que en su salón no eran de los mas aplicados en los cursos.Eso había pasado hace ya un año, desde ese día juro no postular mas a ese colegio, para el fue un fraude ese examen, para el era imposible que alguien que desaprueba notas en primaria pueda ingresar y el no, que era el tercero  en su clase, se sintió muy frustrado y peor aun cuando supo que sus amigos de toda esa primaria se separarían de el, que ya no compartiría mas con ellos, que en su gran mayoría si ingresaron. Fue muy triste para el dejar esas amistades y comenzar todo de nuevo con nuevos alumnos. Llego a su actual colegio porque fue el único que aun tenia vacantes, ya que tarde se decidió a estudiar en un colegio nacional, pues ningún otro particular era de su agrado. Con el agregado que en esa época solo existían en la ciudad 4 colegios privados secundarios.
La decisión estaba tomada, talvés a la ligera producto de su incidente en el salón. Pero el sabía que lo mas difícil ahora no seria dejar a aquellos amigos, sino dejar a Cristina, aun estaba enamorado de ella a pesar de no podérselo decir y que a raíz de eso la relación estaba decayendo. le quedaban menos de 2 meses para lograr ser su enamorado y había perdido confianza en el mismo. Pero un día, sin así planearlo, coincidieron en casa de Mariana, ella fue a prestarle un cuaderno un sábado por la tarde , y el fue con su madre de visita familiar. Ella estaba en el cuarto de su prima, su tía así lo comentó, y a él se le encendieron los ojitos y busco cualquier pretexto para subir a verla. Subió entonces y se encontró con ella echada sobre la cama de su prima , boca arriba ojeando una revista, y a su prima al pie de la misma sentada con otra revista también.
-"Hola"- Saludo tibiamente.
-"Hoooola"- dijo su prima Mariana, poniéndose de pie y saludándolo con un beso en la mejilla. Mientras Cristina se puso de pie y también lo saludo pero sin beso.
-"Que?así se saludan ustedes?, mejor me voy para que se saluden bien"- Dijo Mariana dirigiéndose a la puerta.
-"nooo!"- Exclamo Cristina- "Tu mama vaya a pensar algo malo, quédate nomas".  
-" Si, mejor quedate"- Sugirió moviendo la cabeza Mario- "Para botarte a patadas yo!"- Y riendo la llevo hasta la salida y cerró la puerta.
-"Hablemos"- Le dijo desde la puerta Mario a Cristina que permanecía aún de pie al lado de la cama.
-"De qué?"- Dijo algo nerviosa ella.
-"De nosotros, como quedamos? somos enamorados o no?"-dijo él serio y mirándola fijamente.
-"No se, tu no me has dicho nada"-dijo ella ahora mirándolo también. El se le acercó, ella lo evitó- "Mejor conversamos afuera, no vaya a venir la mama de Mariana".
-"Quieres estar conmigo o no?"- dijo Mario cogiéndola de los brazos con cierta brusquedad. Ella solo lo miró, y aunque al principio se resistió al beso, luego cedió y se unieron una vez más en un tierno y largo beso de amor. Al separar sus labios se abrazaron y ella luego se apartó y dijo aun con nerviosismo.
-"Ya vamos, no quiero que nos encuentren aquí a los dos solos" - y abrió la puerta, tras lo cual casi caen al piso Mariana y Alberto, el hermano de Mariana, pues estaban apoyados tras la puerta escuchando todo. Todos rieron y Cristina les pedía que guarden el secreto, sobre todo a Alberto que tenia fama de tener la "boca floja", Mario salio y también le hizo la advertencia a su primo, luego dejo que ambas se encerraran en el cuarto  y bajo junto a Alberto.
Se sintió luego de eso muy aliviado Mario, ese beso fue muy distinto al que le dio Heydi aquella vez,  pudo diferenciarlos y sabia que disfrutaba mas de este beso con la chica de quien se sentía enamorado.
Llegado el lunes y ya nuevamente sentado delante de Cristina, se volvieron a cambiar de cuadernos, rieron mas entre ellos, bromearon con los demás, se les veía felices, la relación fluía, al estilo de ellos, sabiéndose aun mitad niños mitad adolescentes, con mucha ternura, sin complicaciones;los recreos si, no cambiaron, cada uno con su grupo, y las salidas igual cada quien por su camino, ninguno se puso reglas, todo fluía naturalmente, pero ahora si con la seguridad de que ambos estaban enamorados uno del otro.
 










Las semanas pasaron , los detalles siguieron, sobretodo por escrito, hasta que llego el día del examen de ingreso de Mario al Colegio Particular Parroquial Nuevo Mundo. Este examen lo mantuvo en absoluta reserva él, pero no contó con que Mariana se enteraría y peor aun se lo contaría a Cristina. Sin saber aun lo de la infidencia de su prima, Mario rindió el examen , aun con la convicción de querer cambiar de colegio. Este fue un sábado y los resultados se darían al día siguiente, domingo. Enterada ya de todo esto, Cristina que vivía cerca de este colegio fue por muy temprano a ver los resultados que estarían publicados en las afueras del colegio, y vio con mucha tristeza en el segundo lugar del orden de merito el nombre de Mario...había ingresado.
Volvió triste y decepcionada a su casa, no entendía porque hizo eso Mario, porque buscaba alejarse de ella, pues eso era lo que en verdad ocurriría con ese cambio de colegio, ya que en ese entonces no habían los medios de comunicación que hoy en día nos facilitan las relaciones incluso a distancia. Solo había el teléfono fijo, y no era masivo el consumo de este, muy pocas familias tenían el privilegio de contar con este servicio, y ni la familia de Mario ni la de Cristina tenían este privilegio.
Mario , por su parte tomo con mucha alegría su ingreso, y mas aun porque ingreso en segundo puesto, se había reinvindicado consigo mismo, estaba satisfecho por lo hecho y sus padres también , tanto que salieron a festejar cenando en un restaurante. Pero pasada la euforia del momento, se puso a pensar en Cristina y en como se lo diría, en como haría para seguri viéndola en el futuro, como tomaría ella esta noticia...
 Aquel nuevo lunes en formación general , antes de entrar a salones en el patio principal, noto cierto distanciamiento entre Cristina y su grupo, y él; ninguna lo saludó, nisiquiera cruzaban miradas de casualidad, pensó que era solo una coincidencia y que no se había percatado que el ya estaba en formación , pues llego entre los últimos y estaba en la columna de hombres, al ultimo; ella estaba adelante. Se le paso en plena formacion, la idea de que Cristina se habría enterado del beso suyo con Heydi!, pero como?, se preguntaba, nadie los pudo ver, él a nadie se lo contó, talvés solo los vieron mientras caminaban, "y si fuese así, no sería grave la cosa", se decía para si mismo tratando de tranquilizarse, pues ya su conciencia empezaba a agobiarlo. En fin , se dijo, esperaría hasta estar en el salón para averiguar que pasaba.
Ya una vez dentro del aula , la situación seguía igual.
-"Que  pasa Cristina, porque no me saludas?"-Dijo Mario mientras se acomodaba para sentarse en su lugar, mirándola.
-"No quiero hablarte!"- Dijo muy enojada ella.
-"Pero dime porque al menos"- Respondió aun mirándola sintiéndose invadir por la angustia luego de tan inesperada respuesta y mientras ya el profesor estaba iniciando la clase.
-"Mario voltéese y mire hacia adelante!"- Dijo el profesor llamándole la atención firmemente.
Mario obedeció lentamente y se acomodo en su sitio. Toda la clase no dejo de pensar en esa actitud, talves si se entero lo de Heydi, pero quien pudo haberlos visto?. Confundido como estaba solo esperaba el timbre de recreo para aclarar todo,pero mientras pensaba en las posibilidades se cruzo con la mirada de su prima, y se encendió la alarma. La mamá de Mario había estado en casa de Mariana conversando con la mamá de ésta, eran hermanas. Claro, ahí le contó lo del examen, "Cristina ya se entero que postule a otro colegio! Mariana se lo dijo!", se decía, ella tiene algo que ver, "eso es lo que molesto a Cristina".
Llegado el recreo, no pudo evitar la huida de Cristina, pero si pudo atajar a su prima antes de salir del salón.
-"Le contaste a Cristina lo de mi examen?!"- le increpo cogiéndola del brazo y de manera enérgica.
-"Yo creí que ya se lo habíais contado"- Dijo algo temerosa por la actitud de Mario.
-"Cuando se lo dijiste?"- Le pregunto ya mas calmo.
-"El viernes a la salida, le pregunte si te había deseado suerte o mala suerte para tu examen, y ahí entendí que ella no sabia nada y se lo tuve que contar, fue sin querer primito, te lo juro!"- suplicaba Mariana aun cogida del brazo por su primo. Éste la soltó y fue a su encuentro a ver si podía solucionar algo la situación, de cierto modo le tranqulizaba el saber que lo de Heydi no tenia nada que ver.
La encontró junto  a sus demás amigas , quienes no la dejaron hablar a solas con él, tuvo que resignarse y esperar estar en el aula para tratar de explicarle aquello del examen.
-"Cristina se que te molestó lo de mi examen, pero no es que no te lo iba a contar, solo que quería decírtelo luego de saber los resultados, esto nadie lo sabia y quería que fueras la primera en saberlo y que lo sepas de mi boca"-Trataba de explicarle Mario en el aula, esta vez sentado a su costado.
-"Ya Mario, ya entendí que te quieres alejar de nosotros, que te vaya bien en tu nuevo colegio, con tus nuevos amigos"- Contestaba ella sin mirarlo y con voz suave.
-"Porque dices ´de nosotros´, a mi solo me importas tu; además nos vamos a seguir viendo, parece que te quisieras despedir"- Dijo él  acercando su mano a la suya. Ella lo evitó y retiró su mano sin decirle nada. Entro el profesor y tuvo que volver a su lugar, dándole la espalda. Entendiendo que ella ya no quería seguir con él.
Entro la semana de exámenes parciales, nuevamente la separación del alumnado, nuevamente al lado de Heydi.
-"Hola, porqué tan serio?"-preguntó Heydi mientras saludaba.
-"porque termine con mi enamorada"- dijo escuetamente Mario.pintando un garabato en su cuaderno.
-"Ya ves?, tenias enamorada y decías que no. Y porque te shoteo?"-dijo ella mientras amarraba su larga y ensortijada cabellera con un pili mili, haciendo una cola.
-"No me shoteo, y no quiero hablarte de eso"- Continuo él, sin dejar de garabatear.
-"Tu me tienes que contar todo mi cerebrito, acaso ya no somos amigos intimos?"- contesto ella intentando que él reaccionara y se lo contara. Además ella sentía un gran cariño por este púber, le caía bien y no le agradaba realmente que este tan triste, se había acostumbrado a verlo reír y cantar, mientras con los lapiceros golpeaba la carpeta como quien toca unos timbales.
- No , otro día te cuento"- Continuo negándose el.
-"Puedo hacer que se reconcilien si deseas"- Dijo ella levantando una ceja y torciendo la boca. Estas palabras hicieron que saliera Mario de su encierro emocional y viera esa propuesta como una idea con cierta lógica; ya que ella sabia mucho mas que él de relaciones, pues se le relacionaba ya con  medio centenar de chicos solo en ese colegio, que exageración o no, ella no hacia ningún esfuerzo ni por negarlo ni por aceptarlo.Entoncas se decía , si podría ayudar.
-"Y como harías eso?"- Pregunto esta vez mirándola y poniéndole atención.
-"Te anudaría a escribirle una carta de amor que la volvería loca por ti, se lo que a las mujeres nos gusta que nos digan, pero debe ser con tu letra"- Dijo ella. Seguidamente saco una hoja color lila de su cuaderno de apuntes, se lo dio a Mario.
-"Toma, anota allí"
-Que? ahora la escribo?ya sabes que decir?"- preguntaba Mario dudando ahora que en verdad sea una buena idea.
-"Si, ahora". - Dijo ella muy segura.
-"Espera, cuantos enamorados has tenido en tu vida?"-  Preguntó Mario.
-"porqué?, eso que tiene que ver?"- Dijo ella algo nerviosa por la interrogante planteada.
-"ninguno, cierto?"- se adelanto Mario , adivinando eso, pues nadie hablaba de sus enamorados, solo de sus agarres. Nadie que hubiese estado con ella decía que había sido su enamorado, solo decían que "chaparon" con ella. No le fue difícil deducir entonces que era una chica a la que nadie tomo en serio, era una "chica fácil" para los hombres, nada más. Le apenaba a él que su única amiga mayor tuviera esa reputación, y se dió cuenta que él había sido el único que la trato con cariño y respeto, y que por eso ella le tenia tanto aprecio.Tambien recordó la vez que ambos cantaron juntos ante de un examen la cancion "Amor pirata" de Willie Gonzales, luego de lo cual dijo que ese era su himno.
-"Disculparme, no fue mi intención. Mejor dictame para escribir la carta que me hará reconciliarme."- Dijo él , intentando remediar el mal momento que le hizo pasar a Heydi, pues además noto que súbitamente entristeció su rostro.
-"No , déjalo ahí, ya no tengo ganas"- Dijo notoriamente incomoda ella, guardó su cuaderno de apuntes y sacó otro del cual empezó a leer en silencio.
Heydi era una chica muy bonita, de pelo ensortijado rubio cenizo, de tes blanca, labios gruesos y rosados, ojos grandes y de grandes pestañas también, de bien proporcionado cuerpo. Muy amiguera, pero Mario no se equivocaba, ella nunca tuvo una relación seria, a veces porque ella no quería, y otras porque ellos no querían, su reputación la condenaba, a pesar de su belleza y alegría , no era partido serio para ser pareja de nadie;.algo que Mario no podía entender.
El último día de examenes parciales, ella salió del baño de mujeres llorando,acompañada de dos amigas, él no se acerco, aunque ganas no le faltaron de ir a su encuentro y abrazarla, consolarla. No lo hizo. Luego se enteró que una chica le había abofeteado y humillado públicamente porque , decía ella, se había metido con su enamorado. Así era Heydi, odiada por la mayoría de mujeres, y mientras mas crecía su popularidad en el colegio ,mayor también era el número de mujeres que la odiaban....







martes, 23 de octubre de 2012

Capitulo VI


 

Ese jueves unió nuevamente al grupo de amigas de Cristina nuevamente con Mario; este se había convertido en una especie de héroe para ellas, por decirlo de alguna manera. Mariana, prima de Mario , que se encontraba en ese grupo selecto de amigas de Cristina, le pidió a la salida que vayan juntos todos hasta el paradero,ya que ella vivía una cuadra frente al paradero inicial, pero por lo general iban por una ruta hombres y por otra mujeres,esta vez no quería que fuera así.
-"Vamos todos juntos, tu con tus amigos y yo con mis amigas, así hacemos mas grupo, además estarás mas cerca de Cristina tonto"-le decía Mariana a Mario, con un tono seco pero pícaro a la vez. A Mario le divertía esa forma de ser de su prima, era muy selectiva con sus amistades, quería siempre estar a la moda, pero sin exageraciones, todo en un tono muy sobrio, elegante, con clase.Tenia aires de superioridad pero sin llegar a la arrogancia o el desprecio por los demás. En ese colegio la mayoría era de bajos recursos económicos, se podía decir que Mario y Mariana estaban en el selecto grupo de alumnos con buena posición económica, pero esto a Mario no le hacia diferenciar entre sus amigos, a pesar que llegaba de un colegio primario particular y donde estudiaba gente de muchos mas recursos económicos que los de su familia; era el colegio mas caro de la ciudad, en lo que a primaria se refería, y ahí nunca sintió marginacion por ser de una posición económica inferior que la mayoría, entonces no creció con esa idea en su cabeza. Mariana si era selectiva y muchas veces se enojaba con Mario por ,según ella, no saber elegir sus amistades, sobre todo aquellos que eran de otras secciones.Tenia ella además un macabro y algo oscuro sentido del humor, por lo general solo le divertían los "chistes crueles", era esto también, algo que a Mario le agradaba de su prima hermana.
-"Pero iré con todos mis amigos, hasta con Dante"- Le contesto Mario. sonriendole sarcásticamente. Pues Dante era un chico del aula que decían se moría por Mariana, y esta le tenia alergia, no le gustaba ni que se le acerque, era muy poco agraciado y usaba unos zapatos con hueco en las suelas, si, en ambas suelas. Se llevaba bien con Mario y su grupo, pero el no iba a ese paradero ya que vivía cerca del colegio, que dicho sea de paso quedaba en medio de una barriada.
-"ja, yo se que el no va a ese paradero"-Contesto como quien tiene controlada la situación.
-"Si pues, pero lo llevare solo para ver la cara que pones,además ya se te quiere mandar y yo le dije que ya!, lo hará en el trayecto"-Seguía Mario tratando de hacer enojar a Mariana.
-"Oye Mario! dile a ese feo que no quiero nada con el, que ni me hable! y que se vaya a bañar!"- contesto ya perdiendo la paciencia Mariana. A lo cual Mario estallo en risas.Le gustaba hacerla enojar. Igual que a sus amigas, con quienes también tenia una especie de relación amor-odio.
Ese grupo de amigas estaba conformado por 5 alumnas, las mas bonitas del salón y por coincidencia las de mejor posición económica que el resto del salón; solían andar siempre juntas, con las demás chicas del salón no pasaban de ser buenas compañeras de aula, pues acabada la clase, solo existían ellas 5. A Mario no les caía tan bien estas chicas, salvo Cristina y Mariana, las demás le parecían demasiado soberbias para su gusto, no encajaban en lo que el  buscaba en una persona para considerarla su amiga. Así que la idea no le atrajo mucho. No cambio de ruta y tampoco junto su grupo con el de ellas.
 Llego el viernes, ultimo día de semana, Al volver del recreo, Mario encontró en su cuaderno una carta, en hoja de papel rosado; era de Cristina, no lo pudo leer, por que sabia que si lo sacaba otros verían y no lo dejarían leer en paz, así que lo guardo y decidió que lo leería solo en su casa. Cuando estaba guardándolo en su mochila, se cruzo con la mirada de Cristina, este le sonrió tratando de agradecerle el gesto, ella le devolvió la sonrisa y se sonrojo agachando la mirada tiernamente. El corazón le latía fuerte a Mario y no veía la hora en que a clase termine y pueda irse a casa a leer tranquilo aquella "carta de amor".
Ya en casa, Mario leyó la misiva y efectivamente era una carta de amor, donde ella le confesaba entre otras cosas:
"...estoy enamorada de ti...quiero saber si tu también estas enamorado de mi, porque no me has dicho nada desde que nos besamos en la escalera.....contéstame pronto...un beso."
Era una carta de tres párrafos pero esto era en resumen lo mas importante que leyó Mario. Este no cabía mas en su felicidad, se sentía en la nubes, se sentía muy feliz, como nunca antes, estaba experimentando por primera vez un amor correspondido...




 

Mario aun sumido en su nube de felicidad no tuvo, otra vez, mejor idea que escribir su respuesta en la parte posterior de aquella carta rosada. Se inspiro lo mas que pudo y también entre otras cosas le revelo lo "muy enamorado.." que estaba de ella "también" , fue una contestación larga, que lleno toda la parte posterior de aquel papel, lo doblo con mucho cuidado tratando que quedase de la misma forma en que le llego a sus manos. Tuvo esa carta dentro de las paginas de un libro, en el cajón de la mesita de noche de su dormitorio, que por ese entonces lo compartía con su hermano mayor , y cada corto lapso de tiempo iba y revisaba si la carta estaba en la misma posición que lo dejo; temía que alguien mas la lea. Fue para él, el fin de semana mas largo de su vida, ya quería que Cristina tenga en sus manos aquella carta y porsupuesto saber que reacción tendría al leerla.
Llegó el lunes y antes de formación le dio a su prima la carta para que se la haga llegar a Cristina, advirtiéndole que lo haga con la mayor discreción posible.
-"Escribiste a la vuelta de la carta que ella te mandó?, que tonto eres, eso no se hace, es anti romántico. Y que harás cuando quieras volver a leer esa carta?"-Le dijo Mariana con una cara de decepción , achinando sus ojos , moviendo su cabeza y torciendo un poco la boca, típico gesto ya de ella.
-"Solo entrégale, además la carta no es para ti así que no critiques"- Intento defender su idea Mario, que en el fondo sabia que su prima tenia razón. Se sintió un tonto, hasta se le paso por la cabeza aceptar lo que decía ella, quitarle la carta y reescribirla en otro papel, pero su orgullo pudo mas, algo típico también en él.
Cristina quedó encantada con la carta, a diferencia de Mario, ella si lo leyó en el salón de clases, sola, y reía, se le veía feliz, sus ojos brillaban y hasta parecía que su rostro se iluminaba. Mario sabia entonces que había hecho lo correcto.
En el recreo ya el grupo de Cristina sabia lo de la carta, así que se decidieron a juntarlos de una buena vez y que sean enamorados, la primera pareja del aula. Así que decidieron que seria en la casa de Mariana aquel encuentro decisivo, solo debian encontrar el día preciso. Mientras, la semana avanzaba y ambos enamorados no se hablaban a solas, solo se escribían, en sus cuadernos, como al inicio. El le dedicaba canciones: No Podrás Escapar de Mi, El Amor Mas Bonito, No es Casualidad,etc. temas del genero salsa sensual tan de moda en ese entonces y del cual era fanático Mario. Ella le mandaba detalles en su cuaderno, como un corazón flechado y sus dos nombres dentro, stickers alusivos al amor, etc. En las clases de educción física , él celebraba cada saque o punto de ella cuando estaban jugando voley, y cuando él jugaba fútbol le dedicaba de lejos sus goles con un beso volado, ya era sabido por todo el salón aquel romance, lo que muchos no sabían era que Mario no se había atrevido aun a declarársele, esa vivacidad, liderazgo y picardía que irradia en publico, se convertían en timidez, retraimiento y pasividad cuando se le pedía que este a solas con Cristina. A pesar de tantas señales, no sabia como declararsele, no sabia que palabras usar y se convirtió su temor hacer el ridículo ante la persona que mas amaba, que descubriera que de amor no sabia nada, que de príncipe azul y valiente no tenia nada, que no sabia como hacerle un  final feliz a esta historia de amor. El tiempo avanzo y la relación se congelo, no avanzo, llegaron los exámenes finales y nuevamente la separación de aulas durante esa semana. Otra vez al lado de Heydi, otra vez a verle las piernas, otra vez distraido, no solo por las piernas aquellas sino también por la angustia que le resultaba el no poder decirle en persona que quería ser su enamorado a Cristina. Además que la popularidad del grupo de ella iba en aumento desde la fiesta de aniversario, y que ya había rumores que la pretendían alumnos de grados superiores y con mas experiencia que el en relaciones de pareja. Acabo la semana y sintió que no había sido buena, sabia que sus examenes en su mayoría no los termino, y en otros casos comprobó que  había resuelto mal la mayoría de preguntas.
Así llego el final de bimestre, ya en la ultima semana de octubre. Era lunes, Mario sabia que era día de dar los nombres de quienes integrarían el cuadro de méritos del 3er bimestre, y algo le decía que no iba a ser un buen día. Entro pues la sub directora, y tal como lo predijo Mario sucedió: "Décimo puesto...Mario Arenas!". Fue un cuchillo en su corazón aquella frase, estar parado ahí al frente de sus compañeros que lo miraban asombrados y sin entender que pasaba, como pudo descender del primer lugar de todo el primer grado de secundaria, hasta el puesto 10 del aula?!era l pregunta general. Ahí estaba él, avergonzado ante el murmullo general, mirando a la nada, pues no quería toparse con la mirada de nadie, mucho menos de Cristina, que estaba triste y tan apenada como él lo estaba ahí al frente. Al terminar de dar el resto de nombres de aquel cuadro de méritos Mario solo quería sentarse, pero aun faltaba algo, se nombro un nuevo brigadier, pues el ya no tenia los méritos para serlo, sintió que perdía autoridad, perdía liderazgo, perdía orgullo...eso lo acongojó. El resto del día se la paso callado, salio al recreo, y antes de salir, Ericka, la compañera de aula y que estaba a tres filas detrás de el , le dijo.
-"Ya ves lo que te pasa por andar con cartitas con Cristina?"- y esto fue seguido de la risa burlona de un par de compañeras que no veían con buen ojo al grupo de Cristina. Mario solo callo y acepto que algo de razón tenia, se descuido en sus estudios por escribir letras de canciones, frases que dejar en el cuaderno de Cristina, por idear como debía hacer para declararsele, por pensar todo el día en ello. Además recordó lo de Heydi en los exámenes finales:
-"Me cuentan que ya tienes enamorado cerebrito, es cierto?"- Le pregunto Heydi.
-"No!, quien te dijo eso?!"- respondió, fingiendo sorpresa, Mario.
- "Todo se sabe, se llama Cristina, porque lo niegas? es bonita la niña, tienes buen gusto"- dijo ella.
-"Es mentira, solo somos amigos, y nos fastidian en el salón con eso, pero no es cierto"- Siguió el mientras ojeaba un poco su cuaderno.
-"ah, si tu lo dices. Y nunca has tenido enamorada?"- insistía ella, sentada con las piernas cruzadas y con la mano debajo del mentón mientras apoyaba el codo en a carpeta,super relajada.
-"yo, claro, varias"- siguió él sin mirarla.
-"no te creo, seguro que ni sabes besar"- dijo ella entre risas.
-" Cuando quieras te enseño"- Atacó él sintiéndose ofendido y herido en su orgullo.
-" Eres muy niño para mi, pero lo haría por curiosidad, para demostrarte que mientes. Pero, a ti, te gustaría besarte conmigo?"- Dijo ella como quien conversa de algo tan vanal como el color del cielo. Esto perurbó un poco a Mario, pero no quería ceder, no quería demostrarle temor, a ella no, entonces siguió con su juego.
-"A quien no le va  a  gustar besarse con alguien tan bonita como tu? tendría que ser un ciego para no desearlo!"- le dijo ahora mirándola fijamente y logrando que los papeles se invirtieran brusca y sorprendentemente, pues ella se sonrojo. Esto lo advirtió Mario y se sintió ganador.
-"Eres muy lindo, nadie me había dicho eso, pero dime mas: que te gusta de mi?"- Dijo ella esta vez con un tono mas dulce y jugueteando un poco con su larga cabellera, quien sabe si por nerviosismo o coquetería.
-"Lógicamente tus piernas, tus cabellos, tu risa, creo que todo"- Dijo Mario terminando con una suave sonrisa, como queriendo bajar la tensión del ambiente. Ella lo miro fijamente y sonrió asombrada de lo que escuchaba de un niño de 12 años.
Entro el profesor y la conversión quedo ahí. Siguieron siendo cómplices en su "plagia", el le advertía cuando se acercaba el profesor, ella gustosa ahora enseñábale sus muslos. Esto se repitió en los siguientes días de examenes, a ellos se sumo otra amiga de ella que se sentaba adelante de ellos, conversaban de música, el cantaba y ella hacia coros con la amiga aquella.

Se divertían mucho antes de cada examen, congeniaron, ahora se saludaban con un beso en la mejilla, por decisión de ella, pues eso el no lo hacia con sus amigas de aula. El ultimo día de examenes, el le trajo por pedido de ella la letra de su canción favorita:"La Fuente" de Nino Zegarra.Ella se lo agradeció efusivamente con un abrazo, y antes del examen la cantaron juntos, la pasaron muy bien con la amiga que también participaba y no paraban de decirle lo "lindo" que era. Al final de ese examen, Heydi llamo a Mario a un costado y le propuso aprovechando que ese día ya no habría clases después del examen,que la acompañase a su casa, esta quedaba a unas cuadras del colegio.
-"Y con quien mas iremos?"-Pregunto con sincera inocencia Mario, pues para el lo normal era andar en grupo.
-"Nadie mas, solo tu y yo, que dices?"-Apuraba Heydi.
-"Ya , vamos" - Arriesgo Mario.
Caminaron pues juntos hasta la salida, ella se despedía de cuanto amigo se encontraba en el trayecto, él, trataba de convertirse en el hombre invisible, le asustaba la idea de ser visto por Cristina o por alguien que le
fuera con el chisme. Afortunadamente nadie que lo pudiera comprometer los vio salir juntos, no solo por suerte, sino porque aquella aula donde estaba rindiendo examen Mario salio 10 minutos después porque hubo demora en la entrega de examenes para esa aula, además aquel que entregaba el examen ya podía salir e irse a su casa, Mario opto por quedarse hasta el ultimo aun habiendo terminado su examen por ayudar a que Heydi termine "a su manera" el examen.
El trayecto fue interminable para Mario, que ya empezaba a arrepentirse de jugar al adulto, cuando aun sabia que por dentro quien gobernaba era aquel niño divertido y juguetón, que pedía estar libre y no amarrado a una chica mayor, con quien según él tendría que evitar comportarse como un niño.
-"así que hace dos mese cumpliste los 13 años, y no hiciste fiesta?"- preguntaba Heydi.
-"No, solo fue algo familiar, cayó domingo además."-Contesto él, mirando el camino.
La conversación camino a casa de ella fue al comienzo llena de temas vanales de la vida, nada importante, nada complicado, de vez en vez reían, o cantaban algún coro de una canción. Ella contaba anécdotas de su infancia, de su aula, etc.pero igual Mario se sentía reprimido, confundido. Era primera vez que andaba junto a una chica, solos los dos y eso hacia que en la mayoría del trayecto permaneciera callado. Llagaron a su casa, ella se paro de espaldas a su puerta, quedando frente a frente a él, le puso una mano en el hombro y le dijo:
-"Gracias por acompañarme, de aquí cuando te veré?"
-"De nada, de aquí hasta los otros examenes sera , no?"- Dijo Mario, con cierto nerviosismo de sentir aquella mano en su hombro.
-"Que malo, ya vi que solo quieres ver mis piernas no?"- contesto ella sonriendole pícaramente.
-"Nooo, solo que en recreo ni te veo, y no estudiamos juntos, nada mas"-dijo el mirando a los lados un poco mas nervioso pues notaba que ella estaba más cerca..
-"Te voy a extrañar entonces cerebrito"- dijo Heydi aproximándose y dándole un beso en los labios, un beso que duro poco mas de 3 segundos. Luego de lo cual ella se separo y casi entrando a su casa dijo:
-"Tenia razón , aun no sabes besar", luego de lo cual sonrió y terminó de entrar en su casa, dejando paralizado, mudo y totalmente sorprendido a Mario. Solo atinó a girar sobre sus talones, intentar caminar con calma a pesar de lo acelerado de su corazón, sin explicarse porque. Camino así durante varios minutos, hasta que llegó a un paradero de ENATRU cercano a aquella casa, se subió en él, y luego empezó  a reírse solo, "esta loca" se decía y reía, "pero que rico beso", lo volvía a imaginar, y volvía a disfrutarlo y experimentarlo como un niño, sonriendo como un niño, como un niño feliz...

 
 



domingo, 21 de octubre de 2012

Capitulo V

Sentados ahí en la cima de aquella escalera, sonrojados aun por el efecto que causo en ellos aquel beso, se miraron y rieron como dos niños cómplices de alguna aventura. Se estaban aproximando para otro beso mas y se asomo en el pie de la escalera el amigo de Mario.
-"Vamos ya?"-Dijo acompañado de una sonrisa acusadora. De inmediato ambos se pusieron en pie y bajaron presurosos la escalera. Abajo estaban aun las amigas de Cristina, que al verla asomarse rieron y festejaron como quien se encuentra con la cumpleañera o la autora de algún hecho heroico. Juntas y llenas de risas se fueron comentando seguramente lo sucedido en aquel breve encuentro a solas con Mario.Mario aun con la emoción desbordándole tomo otro camino hacia la salida con su amigo, dándose cuenta que ni siquiera se había despedido de Cristina.
-"Se besaron??"-Fue la pregunta que escucho Mario.
-"Claro!, pero te apareciste y ya no pude seguir besándola, tarado! te hubieses demorado mas!"-respondió.
-"Si pero ya es tarde y quiero llegar temprano a casa para que me dejen venir al baile".
-"Ok te perdono, solo porque en la tarde la veré de nuevo, vamos rápido por acá"- Apuraba de este modo el paso Mario hacia otra salida del colegio. Corrió hasta llegar al paradero del ENATRU. sabia que ella había llevado sus cosas para cambiarse en casa de su prima, que vivía cerca al colegio, allí almorzaría y de ahí se dirigirían juntas al baile.
En el trayecto a casa Mario no dejaba de pensar en aquel momento, en aquel beso, pero a la vez se preguntaba si con eso bastaba para ya considerarse "su enamorado", pues al final de cuentas, aun no se había declarado, no le había pedido ser su enamorado, solo se besaron, no conversaron sobre un romance entre ellos."Diantres!!" se dijo para si mismo, el baile seria el lugar donde se tendría que declarar, y ahí si habría mucha gente a la espectativa, como haría para estar con ella nuevamente a solas sin que nadie lo note?. Ese fue su dilema desde el bus hasta la hora del almuerzo.
A la 1 y 30 de esa tarde, Mario ya estaba en el paradero, solo, esperando el ENATRU q lo llevaría hasta el colegio, hasta la fiesta. Iba con unos zapatos de gamuza color gris, un pantalón jean negro jaspeado,o "nevado" como se decía en esa época, y una polera roja. Con el peinado impecable y muy perfumado, preparado como para una cita, preparado para el gran encuentro con Cristina, ensayando cada palabra a decir cuando esté por fin frente a frente con ella, puliendo su discurso una y otra vez , con nervios, muchos nervios.
Llegó a la puerta del colegio, dio tres pasos dentro del patio y empezó a buscar con la mirada su grupo de amigos, tardó unos dos o tres minutos en ubicar donde estaban,pues era un patio muy amplio de unos 100 x 100 metros,  hasta que los divisó y fue presuroso al encuentro con aquel grupo. Lo saludaron efusivamente todos y hacían incapie en lo impecable de su presentación. Él saludó de igual manera sin darle importancia a los comentarios sobre su vestuario,pues consideraba que no merecía mayores elogios, se sentía tan solo cómodamente bien vestido.
No paso mucho tiempo y se unieron con el grupo de mujeres, entre ellas Cristina. No pudieron ni saludarse porque todos hicieron bulla con el clásico "beeeso, beeeeso!" y poco a poco iban cercandolos formando un gran alboroto, tanto que captaban la atención de gran parte de aquel patio lleno de estudiantes bailando ya. Luego se disipo el alboroto y sonó una canción de moda, se formaron las parejas rápidamente y a bailar. Por supuesto que Mario bailaba con Cristina.
-"No sabia que sabias bailar"- Le dijo Mario, fiel a su estilo sarcástico de bromear.
-"Ya lo sabes, y bailo mejor que tu por lo que veo"- Contestó Cristina con el brillo en sus ojos y una sonrisa natural, como ella.
-"Estas bonita hoy"-Las palabras le salieron desde el corazón , pues efectivamente esa tarde Cristina estaba radiante, con un pantalón blue jean apretado, y un polo corto color blanco con un cuello amplio que dejaba ver su cabellera castaña caer por sus hombros y lo suficientemente corto como para dejar ver su ombligo. Se veía como una niña sexy, peculiar combinacion de adjetivos.Ya había captado la atención de los alumnos de grados mayores que de vez en cuando desviaban sus miradas hacia esa novel muchachita de secundaria.
-"Gracias"- Dijo sonrojándose por el piropo recibido, y siguieron bailando aquella canción.
El baile continuo, no en todas las canciones bailaron juntos, no encontraron un momento a solas, la nula experiencia en este tipo de situaciones les paso factura y solo fue una reunión con todos los integrantes de aquel 1º de secundaria que asistieron al baile. No fue la cita que el se imagino, no fue la tarde para la que ella se había preparado. Fue mas una fiesta infantil, de risas y bromas propias de gente de 12 años de edad, no reino el romance, no hubo un beso, no hubo abrazos , ni siquiera una caricia, solo hubo miradas que entre ellos delataba el creciente amor que había entre ambos, no había dudas aquellos dos adolescentes, se amaban.
El baile acabo a las 6 pm. ni un  minuto mas, todos los alumnos salieron  como si se tratara de un día mas de clases en horario de tarde, incluso se hizo una columna de hombres y otra de mujeres al salir. Salieron pues y Mario y sus demás compañeros de aula se juntaron y fueron juntos al paradero de ENATRU, comentando todo lo acontecido en aquel baile, riendo y bromeandose entre ellos. Cristina y sus amigas iban unos metros mas atrás; en aquel grupo de mujeres estaba también la prima de Mario, en cuya casa estaba la ropa de Cristina, se desviaron hacia allá entonces las mujeres,poniéndole fin así a aquel día para ambos.
El baile quedo atrás,pero Mario no dejo de pensar en lo atractiva que estaba esa tarde Cristina; se sentía muy afortunado por haberla besado, por haber generado en ella una atracción también, de ser el la primera opción para convertirse en su pareja. Estaba enamorado por primera vez y estaba decidido a confesárselo abiertamente, sin importarle el "que dirán" tan difícil de sobrellevar a esa edad.
Al siguiente lunes , luego de la formación rutinaria en ese colegio, pasaron todos los alumnos a sus respectivos salones de clases. Mario, como brigadier, condujo a los suyos hacia el salón; en la columna surgió un rumor que llego a sus oídos y lo estremeció súbitamente: "Arnold se le declaró a Cristina". No podía soportar la  confusión que esa noticia causo en el, no entendía nada, se detuvo bruscamente y ordenó con firmeza y una evidente molestia:"Cállense!!". Giró y siguió  caminando hacia el salón delante de la columna de alumnos. Todos guardaron silencio, sorprendidos por el súbito cambio de humor de Mario que por lo general siempre estaba de buenas y jamas gritaba a sus compañeros, ni siquiera cuando tenia que dar alguna orden. No todos sabían ese rumor que el acababa de escuchar, y aquellos que lo sabían no podían asegurar que ya lo supiese y que ese fuera el motivo de su cólera, como resultado a tanta incertidumbre nadie se explicaba el porque de ese comportamiento. Llegaron al salón y antes de entrar llamó a un costado a Cristina.
-"Es verdad que Arnold se te declaró?"- le preguntó Mario evitando cruzar miradas, huyendo de esa posibilidad pues Cristina si lo miraba fijamente.
-"Si, es verdad, el sábado en el paradero, después de la fiesta"-Contestó, sin titubear y muy segura de si.
-"Y que le dijiste?"- volvió a preguntar, bajando la voz con algo de resignación al sufrimiento posterior de la respuesta que suponía oiría de ella.
Antes de contestar ella no dejaba de mirarlo, tratando de entender porque le preguntaba eso , como si dudara de ella, esperaba que el supiese que no aceptaría a otro que no fuese él, y esa duda le molestó, se sentía decepcionada,estaba enamorada de él y aun él no estaba convencido de eso, creía que le diría que si a un chico de otra aula, con quien solo se saludaba las rara veces que se cruzaban, pues estudiaron los primeros años de su primaria, y no había ningún otro tipo de afinidad. Ese sábado luego de recoger presurosa la ropa que dejó en casa de la prima de Mario, salió casi corriendo esperando encontrar aun en el paradero a Mario, pero no fue así, y solo se encontró con este chico, Arnold, y se alivio porque además de él no había nadie más a quien conociera en ese paradero y estaba lleno de chicos de otros grados fastidiando a las chicas. Entonces se acompañó de él, y conversaron mientras esperaban el dichoso ENATRU, que por regla salia cada 15 minutos una unidad nueva, ese era el primer paradero.Pasaron media hora conversando, y sin saber ella como se desvió tanto la conversacion, Arnold le confeso que le gustaba mucho y que quería ser su enamorado.
-"Porque no eres valiente y vas y se lo preguntas tu mismo!"- contestó Cristina con un tono desafiante y colérico, dejándolo parado ahí fuera del salón y metiéndose ella al mismo.
Mario no entendió esa respuesta, siguió con la angustia dentro y paso al aula también, con gesto adusto y de pocos amigos.Esa case estaba como ausente, raro en él que siempre participaba, no dejaba de pensar en lo dicho por Cristina. Se preguntaba si no fue un error el no haberle prestado mas atención a ella que a sus amigos en el baile, como sucedió. Se preguntaba si algún chisme le dijeron a ella que le hizo tomar esa decisión de ya no quererlo, que mas pudo pasar entre el sábado y hoy?.  Así llegó la hora del recreo, les contó lo sucedido a sus mas allegados compañeros de aula, y estos le animaron a que vaya a encararlo.
-"Vamos, nosotros te acompañamos, se esta metiendo con tu Cristina, si quieres lo abollamos entre todos a es gil que se cree muy rico"- le decían entre otras cosas. Era claro que en todo el 1º de secundaria no era tan querido este Arnold, sobretodo por los varones, pues tenia "fama" de creerse el galán de galanes y lo  peor es que siempre andaba bien acompañado de las mujeres mas bonitas no solo de su grado sino de grados superiores, incluso se decía que la vez que le pegaron fue por meterse con una chica de un alumno de 3º, estuvo Mario en esa pelea y recordó que lo golpearon tanto que se fue llorando y con la camisa rota a su casa. Pero por su cabeza no pasaba agarrarse a golpes con él, total no era aun enamorado de Cristina , no se sentía ofendido por el, estaba mas molesto con ella.Entraron nuevamente al salón y no se decidía a nada. Así paso la semana, sin hablarse Mario y Cristina y tampoco las amigas de ella le hablaban a él, paso a ser el villano y no lo entendía. En el recreo del jueves de esa semana , se dirigía junto a sus amigos al cafetín cuando no pudo evitar ver que en un apartado del patio estaba Cristina y Arnild conversando, ambos de pie, el hablaba y ella escuchaba brazos cruzados. Todo el grupo veía la escena, él se sintió muy mal, se sentía traicionado, enojado, sentía que el corazón se le desgarraba, en eso apareció su prima detrás suyo.
-"Oye zonzonaso, Arnold esta fastidiando a Cristina, la jaló del brazo fuerte, ella se molestó y le dio una cachetada, ahora dice que se esta disculpando, pero ella ya no lo aguanta, te vas a quedar ahí?!!".
Jamas sintió tanta alegría Mario de escuchar a  su prima, salio del cafetin en busca de Cristina, en medio de las vivas y arengas de sus compañeros, pero ya no la encontró, solo estaba Arnold, apoyado en un muro, solo. Y divisó como Cristina se iba camino al baño muy ofuscada. Mario se paro delante de él. Ahora si quería golpearlo, a pesar que lo encontró cabizbajo y apenadísimo, lástima no le inspiro.
-"Que le hiciste a Cristina pedazo de imbécil?!!!"- le dijo en tono amenazante sin dejar de aproximarse furioso a él.
-"Hola Mario, nada, porque? que te han dicho?"- contestó Arnold evidentemente sorprendido y asustado talves pero sin demostrarlo abiertamente. Esto le bajo la calentura un poco a Mario pues esperaba una respuesta también desafiante pero encontró a un tipo sin reacción y demasiado pasivo como para empezar a golpearlo.
-"M e dijeron que a estabas molestando y que le jalaste el brazo!"- Volvió con el tono desafiante.
-"No, mira yo te voy a contar. Yo le dije el sábado que quería ser su enamorado pero me dijo que no, que estaba enamorada de otro pata, pero no me dijo quien, yo solo quería saber quien era el afortunado, por eso la llame a un costado, me dijo que era uno de su aula, nada mas"
-"Y porque te dio una cachetada?, porque esta loca?"
-"No, es que la jale muy fuerte creo, se me paso la mano, solo le agarre así"- dijo Arnold mientras agarraba el brazo de Mario y le explicaba jalándole como lo hizo con ella.
-"Me vuelves a tocar y te rompo todo!! entendiste?!"-Continuó Mario mientras lo  agarraba de su muñeca, bruscamente y haciendo mucha presión, con ganas de rompérsela.-"Además soy yo ese pata de quien ella está enamorada,así que ni la mires"- soltó su muñeca y se fue dejándolo dolorido y asustado.
Al regresar al cafetín, ya estaba con otro semblante, sentia quese habia sacado un gran peos de encima , de esto se dieron cuenta sus amigos y lo recibieron con apalusos y con tanta bulla que fueron desalojados del ese lugar, el cual dejaron entre risas  y jolgorio.
Ya en el salón se sabía aquel episodio del recreo, Cristina y sus amigas lo comentaban mientras Mario la miraba desde su sitio con ojos llenos de amor, recibiendo la misma mirada cómplice y solapada de Cristina. Había renacido en ellos la esperanza de hacer realidad su amor, nuevamente se sentían conectados, ya eran pareja, se amaban con la inocencia de dos niños de 12 años, solo faltaba que Mario diera ese pasito para que se formalice todo entre ellos, pues el amor existía, era real...